R.Madrid-Barça (2-6): ¿Dónde estabas tú el 2 de mayo de 2009?

Fuente:Diario SPORT
¡Hola a todos!
Sabéis que no lo suelo hacer. De hecho, nunca he aprovechado un artículo de los que publico en SPORT para colgarlo en el blog. Pero hoy sí lo haré. El 2-6 de anoche convierte el 2 de mayo de 2009 en un día histórico, especial, para toda la ‘Gent blaugrana’.
Tras meses de excelente fútbol y terribles campañas mediáticas, Josep Guardiola y sus jugadores sentenciaron el campeonato de una manera que ni el culé más optimista se hubiera atrevido a soñar. Como sucedió con el 0-5 de la Liga de Johan Cruyff (¡1973-74!), cuando se hable de este 2-6, los aficionados se preguntarán unos a otros: “¿Y dónde estabas tú…?”. Pues bien. Yo, afortunado periodista deportivo, tuve el honor de ser uno de los presentes en el Santiago Bernabéu y no encuentro mejor forma de explicar lo que sucedió que con la crónica escrita en vivo y en directo:
Choque de trenes, choque de estilos. Clásico jugado a todo trapo para proclamar un campeón. Es el Barça. La Liga tiene un amo y es el Barça que, con una actuación prodigiosa demostró porqué nadie le puede discutir el título. Ni por talento, ni por ambición. Una generación de chicos prodigiosos comandada por Josep Guardiola han dado a la ‘Gent blaugrana’ una alegría (2-6) que inmediatamente pasa a los anales de la historia del club.
Pep dejó muy claro en la previa que iba a ser fiel a sus principios y anoche, en Chamartín, lo fue hasta las últimas consecuencias. Lejos de reservar alguna pieza clave para Stamford Bridge o de retocar su alineación en función del Real Madrid, alineó a su once de gala.
En el caso de Juande Ramos, ya se sabía que iba a arriesgar todo lo posible pues en su caso el clásico era una auténtica final. Ante ese panorama, forzó el concurso de Arjen Robben en la banda derecha para que complementara a Raúl e Higuaín y el de Heinze en el lateral para intentar frenar a Messi. Ni lo vio porque Pep lo sacó de la banda.
Se esperaba a un Real Madrid en tromba, pero el primer golpe lo dio el Barça con un disparo de Xavi en el primer minuto. Fue un indicativo de cómo iban a ser las cosas: un Iker Casillas estelar y un Barça imperial, que hizo enmudecer al Bernabéu. Robben replicó en el minuto dos con una cabalgada tras irse fácilmente de Abidal. Se entró entonces en unos minutos de imprecisiones y pelotazos largos aunque con más criterio por parte de los blaugrana que rápidamente se hicieron con el mando de las operaciones.
La apuesta de situar a Messi buscándose la vida entre los dos centrales blancos resultó letal para la defensa madridista. Empezó un intercambio de golpes gracias a las torpezas defensivas de uno y otro y en un duelo semejante, el Barça, con más talento, fue muy superior. Antes tuvo un grave desajuste defensivo que estuvo a punto de dar al traste con los planes de Guardiola. Abidal no fijó a Ramos que centró cómodamente al área, nadie estuvo pendiente de Higuaín y el argentino cabeceó a placer frente al área pequeña.
¿Cabalgaba el espíritu de Juanito? La reacción del Barça fue fulminante. Lejos de achantarse, sacó su fuste de campeón. En la siguiente jugada, Messi envió un preciso pase en profundidad por encima de los dos centrales para que Henry trazara la diagonal, controlara el balón y batiera a Casillas con un toque de clase. El Bernabéu no se esperaba este directo a la barbilla y se le vino encima todo el fútbol del Barça. Las ocasiones de los catalanes caían minuto tras minuto y los goles tuvieron que caer pese a la excelente actuación de Iker y a que el Barça se gustó en alguna jugada.
A los veinte minutos llegó el segundo tanto blaugrana, por medio de Puyol que así palió, en parte, su despiste en el tanto merengue. Fue en una falta sacada por Xavi junto a la línea de fondo, un córner corto. Su centro medido lo impactó el capitán de forma impecable. Pareció que el Madrid tenía capacidad de respuesta pues Valdés tuvo que detener un disparo de Robben y se encontró bajo los palos, de forma milagrosa, con un mal rechace de Alves.
Con el Madrid partido por la mitad y su defensa abierta en canal, el Barça se dedicó a explotar los huecos. Casillas le sacó a Eto’o un remate tras una contra de Alves (minuto 24) y otro remate tras una asistencia de Xavi (27’). Messi e Iniesta hicieron una combinación de fútbol sala que acabó en las manos del meta blanco por el exceso de manierismo barcelonista (28’). Messi le puso a prueba de nuevo con un remate muy colocado, sin ángulo, que solo Iker pudo adivinar que no iba a ser un centro para desviarlo a córner (33’). Un minuto después, el argentino volvió a intentarlo con un disparo raso, lejano.
En pleno pim pam pum, tenía que llegar el tercero y llegó. Obra de Leo, claro está. En el enésimo error de la defensa merengue, se plantó ante Iker y esta vez le superó con un toque suave, ajustado, con la zurda. Antes del descanso, Alves tuvo el cuarto en un lanzamiento de falta lejano. El primer tiempo acabó con ochenta mil madridistas mudos ante el inmenso y maravilloso rondo blaugrana. No existió Lass, se apagó Robben, no apareció Raúl.
No hubo cambios tras el descanso. En el caso de Pep porque todo iba bien; y en el de Juande porque, quizás, no sabía qué hacer. Siguió el Barça mandando el juego con su fútbol de toque y control y generó un par de ocasiones por mediación de Iniesta y de Messi, pero bajó un tanto su intensidad y permitió que el Madrid, a base de arreones, volviera a enchufarse mínimamente, y eso no se le puede permitir al Real que aprovechó media oportunidad para acortar distancias con un gol de cabeza de Sergio Ramos.
Pero el Barça no estaba para historias. En la siguiente jugada, mientras se preparaba el cambio de Huntelaar por Marcelo, Xavi envió un pase en profundidad soberbio para Henry que una vez más dejó en calzoncillos al propio Sergio Ramos para lograr el 2-4. Guardiola ya no quería más descontrol y decidió dar descanso a Henry e incorporar a Keita en el mediocampo. Con el Madrid absolutamente partido por la mitad, el Barça rellenó la zona ancha y se dedicó a jugar al toque, casi caminando, para acercarse paso a paso hasta la portería de Casillas.
Juande decidió retirar a Sergio Ramos, autor de un gol y de una asistencia y, también, de los errores que desarbolaron a su equipo, para que Van der Vaart juntara un poco las líneas. Su primera acción fue una patada a Alves. Mientras los seiscientos seguidores del Barça gritaban ¡Campeones, campeones! desde su rincón del estadio, Xavi y Messi se inventaron la ‘manita’ con una pared fulminante del vallesano y un remate de genio del argentino.
Chamartín se empezó a vaciar. La Liga se había acabado para ellos. El último cambio del Madrid fue defensivo. Javi García suplió a Robben porque se intuía que el duelo por la Liga podría acabar con un ‘set’ para los blaugrana. Así fue. Una apertura a la banda para Eto’o que centró al área, Piqué que remató una vez, detuvo Casillas y el central blaugrana remachó. Fue la imagen del partido.
Y los apuntes:
FUSTE DE CAMPEON El partido se presentaba como una final, el duelo por la Liga, con el Real Madrid amparado en su remontada y el calor del Santiago Bernabéu. El Barça demostró una calidad y una madurez que solo se le puede atribuir a un campeón pues remontó el 1-0 para propinarle un soberano meneo al Real.
OTRO GRANDE SE LE ATRAGANTA Juande Ramos no ha ganado a ninguno de los rivales grandes con los que se ha encontrado el Real Madrid desde que él es el entrenador. Amparado en una regularidad envidiable alimentó sus aspiraciones; pero cuando se ha medido con el Liverpool o el Barça, cuando los títulos estaban en disputa, se vino abajo.
LOS DESPISTES DEFENSIVOS El Barça encajó dos goles en centros laterales porque sus centrales no cerraron bien el área. De cara al partido de Stamford Bridge es una muy mala noticia porque si algo domina el Chelsea es el juego aéreo y un solo error puede costar la final de Roma.
Real Madrid CF: Iker Casillas; Sergio Ramos (Van der Vaart, m.71), Cannavaro, Metzelder, Heinze; ‘Lass’ Diarra, Gago, Marcelo (Huntelaar, m.59), Robben (Javi García, m.78); Higuaín y Raúl.
FC Barcelona: Víctor Valdés; Dani Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Touré (Busquets, m.84), Xavi, Iniesta (Busquets, m.84); Messi, Henry (Keita, m.60) y Eto’o.
Goles: 1-0, m.14: Higuaín. 1-1, m.17: Henry. 1-2, m.20: Puyol. 1-3, m.35: Messi. 2-3 m.55: Sergio Ramos. 2-4, m.58: Henry. 2-5, m.75: Messi. 2-6, m.83: Piqué.
Arbitro: Undiano Mallenco (Colegio navarro). Mostró cartulinas amarillas a Sergio Ramos (24), Marcelo (44), Van der Vaart (73) y Javi García (84) por el Real Madrid, y a Abidal (22) y Puyol (38) por el Barcelona.
Estadio: Santiago Bernabéu, 79.500 espectadores. 34ª jornada de la Liga española.