El Barça se equivoca con Víctor Valdés
¡Hola a todos!
Las épocas de ‘mercato’ son algunas de las fases del año más odiadas por la mayor parte de la prensa deportiva. Guardias interminables e insustanciales a horas intempestivas; persecuciones telefónicas a representantes con alma de tahúres del Mississippi; negaciones de futbolistas en conversaciones estultas; refritos de rumores reciclados en varios idiomas… Un ‘culebrón’ inesperado es el de Víctor Valdés y el Barça, que está gestionando muy mal su caso.
MI PEPINO. Con el tema de los fichajes, pasa como con los melones; hasta que no lo abres, no sabes si son buenos o saben a pepino. Si pagas una burrada, reduces el margen de error pero entonces, si metes la pata, el batacazo es mayor. El asunto de las renovaciones es un poco distinto, pero igualmente complicado. Sabes qué rendimiento te puede ofrecer el jugador y cómo se adapta a tu equipo, pero tienes que acertar en la duración y la valoración económica de las renovaciones. Como sucede con los fichajes, hay opiniones para todos los gustos según cada caso. Yo, por ejemplo, considero que en el ‘tema Víctor Valdés’ el Barça la está metiendo hasta la ingle. Con todas las letras. Tal y como estuvo a punto de hacerlo el Real Madrid con Iker Casillas hace unos años.
IKER Y CLAUDE Entonces, el gran y redivivo ‘Flo’ aseguraba que las estrellas solo están en el firmamento y del mediocampo para arriba. Por ejemplo, se cepilló a Claude Makelele y la ‘Galaxia Blanca’ se partió por la mitad. No fue su único error -dejó escapar a Ronaldinho y a Eto’o, apostó por un prejubilado Ronaldo…- pero sí uno de los más graves. En el caso de Iker, alguien tuvo la lucidez en Concha Espina para comprender a tiempo que el Real Madrid se aguantaba sobre un excepcional portero y un par de delanteros de lujo (Raúl, Van Nistelrroy). Vamos, que Casillas sí era una estrella y se merecía ganar lo que gana. Pero para conseguirlo, tuvo que montarle un pollo al Real, soportar filtraciones teledirigidas y ser cuestionado por un sector de la afición. Ahora, nadie le discute su condición de estrella de club y de selección.
QUE TE DIGO… Dicen que Valdés dice (o su peculiar asesor, Ginés Carvajal, que viene a ser lo mismo): O le sueltan nueve ‘kilos’ anuales (brutos) o en el 2010 hará las maletas. Y dicen que el Barça dice que se planta en siete millones (brutos) y un contrato hasta el 2016. En caso contrario, se pone a buscar portero; para más detalles el del Real Valladolid Sergio Asenjo. ¿Los argumentos de V.V.? Tres: Considera que, como meta indiscutible del Barça, tiene que estar pagado igual que los porteros mejor remunerados del mundo; el Manchester United está dispuesto a darle el oro y el moro en el 2010 porque llegaría libre de contrato; y recuerda que LP (Joan Laporta) le prometió que si mantrenía su buen rendimiento -lo ha hecho- le pagaría los ‘atrasos’ por demorar la mejora de su contrato un par de campañas.
EL BARÇA Estando de acuerdo con el punto uno del Barça (los futbolistas blaugrana están bien remunerados, su oferta a Víctor es muy buena y ni siquiera Messi vale 94 millones de euros) no comparto el resto. ¿Ya encontraremos otro? La portería es una demarcación muy específica y no es fácil para ningún club reclutar un guardameta de garantías. El Manchester United, que ahora le tira los trastos a Víctor, recurrió a Van der Sar cuando había pasado de los 35 y los aguantará hasta la cuarentena hasta que llegue Valdés. El Barça, tras la salida de Andoni Zubizarreta en 1994 -por cierto, siempre cuestionado por un sector del Camp Nou- se pasó ocho años debatiendo y buscando un guardameta. Lopetegi, Angoy, Baía, Hesp, Pepe Reina (¡que ahora suena como posible alternativa!), Arnau, Bonano, Enke o Rustu son solo algunos de los cancerberos que pasaron por allí. Solo V.V. zanjó la cuestión.
NO ES FÁCIL dar con un buen portero; menos aún con un buen portero que se adapte a tus necesidades; más difícil cuando se trata del Barça, un equipo con un estilo de juego tan peculiar y definido. Valdés ha demostrado que se adapta a la perfección porque lo ha mamado desde crío. También ha dejado claro que sabe aguantar la presión: es titular desde los veinte años y cuantos más palos le llueven, mejor responde. Además, con sus intervenciones clave ha probado que es un futbolista decisivo -en la final de París, en las semifinales contra el Chelsea-; o sea, que es una estrella -”mi equipo son Víctor y diez más”, afirmó Pep Guardiola. Así que debería de estar pagado como tal. ¿Qué pide mucho dinero? Mírenlo desde el otro lado del río (Mississippi): se formó en la casa, con lo cual no existe traspaso que amortizar.
NO ES ETO’O No, no es un caso como el de ‘Samu’. Primero: Pese a su imagen arrogante, Víctor no es un tipo que genere conflictos en el vestuario ni que vaya por libre por asuntos de celos. Se trata de uno de los integrantes de la plantilla con más peso específico -tercer capitán-, respetado por sus compañeros. Segundo: es barcelonista de verdad aunque le quieran presentar como un pesetero irremediable. Tercero: con 27 años, un portero tiene muchos años por delante todavía. A un delantero explosivo como Eto’o, con 28, le queda menos recorrido. Cuarto: Víctor quiere equipararse con los mejores de la cantera -Xavi, Iniesta- no pide cobrar como Messi; Eto’o quiere ser el mejor pagado del equipo.
DECISIONES A partir de aquí, es el momento de tomar decisiones en Can Barça. O compran un melón a buen precio y de aspecto pintón pero ya veremos cómo sale -Sergio Asenjo apunta maneras, pero es muy joven y solo ha jugado en el Valladolid- o le reconocen a Valdés lo que es: el mejor portero que existe para el Barça ahora y en muchos años. Que dejen de marear la perdiz uno y otros, que tomen decisiones y asuman las consecuencias, que para eso les pagan (y mucho).
¡Hasta luego!
PD.- Perdón por la poca actividad de las últimas semanas. Problemas técnicos -en forma de virus- y una sobrecarga de actividad profesional me han impedido pasarme por aquí con más asiduidad.
