2009: 1.908 periodistas menos – 2.550 licenciados en periodismo más
¡Hola a todos!
Reconozco que me levanté espeso, pero no tanto como para no darme cuenta del ‘desliz’. Con la resaca (no alcohólica) del K.O. merengue y la dimisión de otro directivo del Barça (ya van quince en la ‘Era Laporta’), el ‘auditado’ y defenestrado vicepresidente Joan Franquesa, llegué muy, muy cansado. Alguna neurona patinaba en mi cerebro pero, pese a todo…
PESE A TODO, me ha parecido que una noticia que servía la ‘Agencia EFE’ el martes 10 de noviembre ha tenido muy poca repercusión en los medios de comunicación, aunque nos afecta muy directamente. El Servicio Público de Empleo Estatal ha señalado que son ya 5.155 los periodistas que figuran como desempleados, 1.908 más que hace un año.
FLIPA Según recoge la sexta edición del Informe Anual de la Profesión Periodística, continúa el texto de EFE -la principal agencia suministradora de noticias de los grandes medios de comunicación españoles- casi el 65% del total de parados inscritos son mujeres (3.285). Y lo más terrible: Aunque la lista de periodistas en paro no para de crecer, las aulas universitarias siguen llenándose. En este 2009, se han licenciado 2.550 nuevos periodistas.
INSISTE ‘EFE’ Desde 1976 hasta ahora, de las facultades españolas han salido 69.117 licenciados en Periodismo, una cifra que, según el informe, elaborado por el profesor Pedro Farias, “es a todas luces desmesurado”. En España salen de las facultades anualmente el doble de licenciados que en Francia o Alemania, que nos doblan en población.
¡JÓDER! Son unos datos significativos como para que las grandes cabeceras y emisoras de Radio/TV digan alguna cosa. Más aún cuando casi todas ellas han vivido movilizaciones laborales. ¿Por qué no les interesa? La producción de periodistas en cadena a lo largo de las últimas décadas coincidió con la tendencia al gigantismo de los grupos empresariales. Su decisión de convertirse en multimediáticos no se trató de una apuesta para informar mejor (calidad) ni para llegar a más gente (extender su concepción de la sociedad).
MOTHER’S LAMB (‘La madre del cordero’ en ‘spanglish’) era hincarle el diente al pastel publicitario por tierra, mar y aire (promociones, anuncios, suplementos subvencionados). De golpe, necesitaron mucho más personal para tanta empresa, sobre todo profesionales del ‘segundo anillo’ -marketing, documentación, administración, comunicaciones- pero también del primero -periodistas, cámaras, fotógrafos…
A TUTTI PLEN La época de las vacas gordas fue fastuosa -para unos cuantos-, hasta que descubrieron que el mercado ya no podía crecer más. Los propietarios no perdían, pero las cuentas de explotación tocaban techo y no se trataba de reducir los sueldos, primas, premios, dietas y gastos de las cúpulas directivas. ¿Cómo aumentar los beneficios? Reduciendo costes. ¿Como rebajar esos costes?
BE WATER, MY FRIEND Con una mano de obra más barata. ¿Cómo conseguirla? Depurando (prejubilaciones) las Redacciones y masificando (aún más) la formación de periodistas. ¿Y cómo lograron que tragaran los periodistas? Las ‘clases altas’, aceptando las ‘cátedras’ (remuneradas) desde las que ‘impartir’ su saber. Las ‘clases medias’ cerrando filas como guardia pretoriana de las ‘clases altas’ para evitar las listas de los ERE; los ‘pringaos’, rogando para que la ‘ruleta rusa’ no les escogiera. Este cuadro era anterior a la crisis económica general.
¡MENUDA PUTADA! Y en esas estábamos cuando explotó la dichosa crisis. Se cayó el mercado publicitario sin tiempo a completar el paso a los ‘periodistas a mil’. Para entonces, el objetivo de una información veraz, independiente y/(o al menos) de calidad había quedado confinado a los libros de primero de esa carrera en la que se piden unas notas de ingreso como si fueran las pruebas de acceso a la NASA. El asunto era la ‘pasta’ para los propietarios. El resto, poder seguir pagando las facturas a final de mes.
EN ESA TESITURA Cuando la Prensa descubrió que sus números de ventas caían en picado, lo relacionó con la irrupción del periodismo digital -pese al triste batacazo de ‘Soitu’, por ejemplo- y con la crisis económica -pese a la hostia que se llevaron en la ‘burbuja digital’ de los noventa-. Nadie se paró a pensar: “¿Es posible que ya no nos crea la gente?”. Es decir, para que lo entendáis: Vuestros productos están huecos aunque lo ofrezcais en papel, radio, televisión o internet. Porque sólo son eso, un producto.
Y en ésas estamos. A ver qué es lo que queda después del huracán.
¡Hasta luego!
PD.- Para todos aquellos que, pese a todo y a todos, mantenéis el orgullo de ser periodistas, pinchad esta noti de PRNoticias.