¡Hola a todos!
Cuando os hablo de las penurias de los periodistas, más de uno pensará: “¿Pero de qué está hablando este tío, con la que está cayendo en la Construcción, la Construcción, la Banca el Comercio y todos y cada uno de los sectores productivos?”. Y no me extraña, porque los grupos de comunicación -conchabados con los que mandan- silencian las escabechinas que se están produciendo en la redacciones, los estudios y las rotativas españolas.
VERBIGRACIA. Os pongo algunos ejemplos. El grupo Vocento maneja un plan de ajuste para 1.000 trabajadores. De ellos, 91 ya han caído (92 en el gratuito ¡Qué!). En Prisa, Localia ultima su ERE. La TV local bajará la persiana el 31 de diciembre (300 personas más). También ha dado salida a otros 40 trabajadores en uno de sus buques insignia, El País, e incluso en el departamento técnico de su portaviones, la Cadena Ser. En Grupo Zeta (El Periódico, Sport, Interviú…) se trabaja desde hace semanas contra una lista de 533 bajas (sobre el 24% de la plantilla total). Unedisa (El Mundo del Siglo XXI, Marca…) ha desempolvado un plan de reducción de plantilla de 300 empleados, mientras que Hachette Filipacchi (la recién desaparecida Teleindiscreta, Diez Minutos…) espera poner en la calle a 80 tíos antes de que lleguen los reyes magos con el carbón.
LIMPIAR SENTINAS. Esto son sólo las cifras de algunos de los grupos grandes, pero la sangría se extiende a los grupos de tamaño mediano y pequeño del sector. En los medios de comunicación más locales, en los cuales los trabajadores, si tienen contrato, casi siempre es temporal y no cuentan con protección alguna, las escabechinas son aún más silenciosas y fulminantes. Afortunadamente, estas listas de bajas no son definitivas pues en casi todos sitios aún se negocia para minimizar los efectos de este auténtico tsunami. Pero pienso que os ha quedado claro que los ‘señores de la comunicación’ también están pringados hasta el corvejón. Aprovechando el hundimiento del Prestige, los creativos empresarios de nuestro país, desde los de las multinacionales con sede central en Madrid o Barcelona hasta los que se baten el cobre en Lugo o Murcia están llevando a cabo una ‘limpieza de sentinas preventiva’. Tradición secular, que se dice.
LA EXCUSA. En nuestro caso, alegan la caída de la publicidad -un hecho real- combinada con el endémico bajo índice de lectura de nuestro país. En España no se lee; ni prensa, ni libros, ni revistas, ni tebeos. Mejor dicho: leen pocos y siempre son los mismos. Hay un determinado sector de la población que consume productos culturales -periódicos, libros, revistas, teatro, música, cine…- y una mayoría que se mantiene prácticamente al margen de esa oferta. Si el mercado ya es precario, en épocas de crisis esos clientes potenciales se vuelven más selectivos cuando van al quiosco, a la librería o a la tienda porque el bolsillo se encoge. A esto han sumado el fenómeno de Internet, que ha sembrado el terror entre editores y empresarios: Quizás las nuevas generaciones, tecnológicamente preparadas, ya no se interesen nunca jamás por el papel y se queden en el mundo ‘on line’ . Incluso, que se aparten de los canales audiovisuales tradicionales y accedan a todos los contenidos (prensa escrita, radio, tv…) a través de su ordenador conectado a la línea ADSL.
REMEMBER. ¿Recordáis ‘Video Killed Radio Star’ (‘El video mató la estrella de la Radio’)? a principios de los ochenta causó furor en todo el mundo. Su mensaje era terrible y explícito: Los días de las radiofórmulas estaban contados con la aparición de los videoclips y las cadenas temáticas de televisión. Bien. ¿Qué ha pasado casi tres décadas después? Que yo tengo treinta años más, menos pelo, más canas y más kilos. Que la tonadilla de ‘The Buggles’ sólo aparece en los ‘revivals’ y los tales Buggles en ninguna parte (como se merecen). Mientras hay ‘estrellas de la radio’ que, secas como un sarmiento, siguen brillando (Stones, Springsteen, ¡Beatles! Dylan, los recién regresados AC/DC, los fallecidos Ramones… ¿Sigo?). La radiofórmula campea en sus diferentes variantes (clásicos, novedades, disco-salsera…). ¿Y el videoclip? Pues, pese a lo mucho que revolucionó el mundo audiovisual (especialmente en Publicidad y Cine), se ha quedado como un complemento cultural más que convive con el resto de la oferta, casi en un papel secundario. En cuanto al video, como soporte tecnológico, ha sido superado por el CD, el DVD, el Blue Ray, el PC, el MP3, el MP4, la PDA… La que pervive es la radio ¡y además, han vuelto los discos de vinilo!
TRANKIS. No creo que el del video sea el caso de Internet porque se trata de un fenómeno mayor, trascendental. Ya sabéis que su repercusión está a la altura de la que tuvo la imprenta hace quinientos años y será tan global como entonces, pero infinitamente más veloz. Internet afecta al producto, a su concepto y elaboración, pero sobre todo, a la cantidad de información y a la velocidad a la que llega a los ususarios. Pero también doy por cierta otra cosa: Internet no matará la prensa, ni la radio, ni la televisión ni el video. Porque Internet es el canal, es la herramienta -es la imprenta- no el producto. Mejor dicho, es la herramienta que puede canalizar todas las herramientas. Aunque quieran despedir a miles de trabajadores para después contratarlos más jóvenes y a mitad de precio, seguirán necesitando periodistas y técnicos de la información. Y si estamos más preparados, si seguimos siendo imprescindibles, no tenemos porqué aceptar ser más baratos simplemente para mejorar sus márgenes de beneficios.
Ya véis que no he entrado en todo el aspecto ideológico del fenómeno. En la Red cada uno puede hacer su ‘periódico’ y, por tanto, su guerra, aunque seas una simple chalupa de dos remos. Pero creo que son ‘malos tiempos para la lírica’ y lo primero es lo primero: evitar que miles de personas se vayan al paro.
Os dejo con el artículo de despedida de uno de los grandes de la prensa deportiva catalana, Andrés Astruells. Explica mucho de lo que fue esta profesión y de las cosas malas que ha traído el cambio de empresarios de la prensa a economistas y publicistas.
¡Hasta luego!
ARTÍCULOS RELACIONADOS
¿Por qué masajes a 1.000 si pueden ser a 600?
Ya son 2.989.269 compañeros de viaje
“Trabajo como periodista en Barcelona”
Barak Obama: Que la esperanza no se quede en un sueño
Día de duelo por los ‘obreros de cuello blanco’
Ricard Maxenchs nos ha dejado
Bruce ya nos lo dijo en julio: ‘No Surrender’
Wonderful World